
Pero eso me asistió para buscar la imagen ideal para mi perfil
Fue entonces cuando sus golpes de riñón comenzaron a volverse más firmes, más decididos, quién sabe si asimismo más agobiados. Quizás en aquellos pollazos decididos de R había ya una rendición, un negarse a continuar luchando contra lo que debía ser, después de todo, un alivio fisiológico.