
Para que me comprendas, marcha a base de sangre, sudor y lágrimas
Si está a 4 patas, agárrate y tira de su pelo como si fueran las bridas de un caballo mientras que cabalgas y golpeas. O ponla encima de ti, y muévela hacia arriba y cara abajo mientras sujetas sus caderas, como si fuera tu indefensa muñeca y solo puedas controlarla.